Un arquitecto no sólo se ha de preocupar por construir edificios, también ha de tener en cuenta la vida útil posterior y su mantenimiento. Los proyectos de obra no sólo sirven para construir, sino para que si el edificio no funciona correctamente, los usuarios lo puedan denunciar.

Por eso, en nuestros proyectos, hacemos especial hincapié en los detalles constructivos. Estos sirven de guía para construir correctamente y evitar posteriores problemas.

Hay edificios ya construidos, pero que, por estar fuera de ordenación, el ayuntamiento requiere un proyecto de legalización.